Cómo decide el coach qué sugerir
Un registro que solo suma números te deja la parte difícil. Esta es la lógica que pusimos en su lugar, y la razón por la que los consejos afinan tras la primera semana.
El día, no la comida
Cada sugerencia parte del día completo, no del último registro. Una comida con 60 g de carbohidratos no dice nada por sí sola: importa frente a lo que queda y a lo que suele pasar por la noche.
Así que el modelo empieza dibujando las horas que vienen: cuánto queda del objetivo, cuántas comidas suelen faltar y cuánto tiempo hay para cerrar la brecha.
Por qué la proteína va primero
De los nueve datos, la proteína es la que más se falla y menos se nota. También decide si al perder peso se va el músculo. Cuando varias cosas fallan a la vez, la proteína va primero: es la corrección con el camino más corto a un resultado visible.
Luego vienen el azúcar y la sal, casi siempre involuntarios. Después la fibra y la calidad de las grasas. Las calorías son el marco, no el primer arreglo: cuadrar un número fallando todos los macros es justo el error que este orden evita.
1. Falta de proteína
2. Azúcar y sal
3. Fibra y grasas
Qué cambia después de una semana
A los siete días aparecen los patrones: el bajón del martes, el azúcar del fin de semana, el desayuno que nunca haces. A partir de ahí los consejos dejan de ser generales y hablan de tu semana, y los que ignoras siempre se sustituyen sin ruido por otros que sí aplicas.
El plan tampoco es fijo. Cambia el objetivo o la actividad y se reconstruye con la misma lógica, aplicando los nuevos números desde ese día.